Jugando con otros cachorros, lo que garantiza un nivell de tensión bajo en el juego si este se mantiene bajo control, el perro desarrolla su lenguaje corporal, tanto en lo referente a la invitación al juego como respecto a las señales de calma o rechazo. En la fase de autonomía el perro aprende a gestionar la relación por si mismo, sin ser una extensión de otros 'hermanos mayores' y sin recurrir a los 'papás'. Esto nos ayuda a tener un perro equilibrado y con menos conflictos latentes cuando sea adulto.

Cachorros investigando Establecimiento de la jerarquía 2012 Orio SugarRelación con otros perros

 

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